Pedir que empresas usen las dos terminales es falta de sensibilidad comercial, consideran los expertos.

El acuerdo con el gobierno federal y las aerolíneas, para realizar más de 100 operaciones diarias en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) a partir del próximo 15 de agosto va a incrementar los costos operativos de las aerolíneas, las cuales aún no se recuperan financieramente de la pandemia, alertaron expertos.

Para operar tanto en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) como en el AIFA, las empresas necesitan personal de tierra y aire en ambas terminales, y si tienen acuerdos de código compartido con aerolíneas extranjeras, se complica la conexión para vuelos que llegan a Ciudad de México, pero que van hacia otro destino, lo cual «es un desastre», dijo Juan Carlos Machorro, experto en aeronáutica e infraestructura aeroportuaria del despacho Santamarina y Steta.

«Las aerolíneas son un sector especialmente golpeado por la pandemia. No recibieron un solo centavo de apoyo del gobierno federal y ahora las están obligando a partir sus operaciones en el AICM y en el AIFA, lo cual es una falta de sensibilidad comercial para estas empresas, cuyos márgenes de utilidad son muy bajos», explicó el analista.

Machorro comentó que las aerolíneas operan desde una terminal específica por economías de escala y por las alianzas de código compartido para facilitar las conexiones de vuelos.

Al inicio de la pandemia de Covid-19, recordó, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (LATA) recomendó a los gobiernos suspender las inversiones en los diversos proyectos de nueva infraestructura aeroportuaria y destinar los recursos al apoyo de las líneas aéreas. “En México no se atendieron estas recomendaciones, erogándose recursos para la construcción del proyecto en Santa Lucía”, recalcó Machorro. “Ahora, por decreto, se pretende hacer la gestión de pasajeros a través del AIFA”, dijo.

El pasado 17 de marzo, Aeroméxico concluyó su proceso de reestructura financiera bajo el Capítulo 11.  En el primer trimestre del año, los ingresos de la aerolínea se ubicaron en 12 mil 902 millones de pesos, pero reportó una pérdida neta de 3 mil 94 millones.

Además, el costo promedio de la turbosina aumentó 66% durante ese lapso. Ahora, la aerolínea operará en la Terminal 2 del AICM, donde llegan los vuelos de su socio comercial Delta; en la Terminal 1, donde ocupó algunos horarios que dejó Interjet, y desde el AIFA a partir de octubre. 

Entre enero y marzo pasados las aerolíneas Volaris y Viva Aerobus reportaron pérdidas por 980 millones y 600 millones de pesos, respectivamente.

Pablo Casas Lías, director del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas, expuso que cuando se inaugura un aeropuerto, el proceso se hace en colaboración con las aerolíneas. “Hacen estudios de mercado para ver si les es redituable volar desde ahí, si les conviene o van a generar pérdidas, no por capricho”, explicó.

“Acá es al revés, casi les están pagando para que vuelen desde ahí (AIFA), con descuentos en la TUA (Tarifa de Uso de Aeropuerto), en el combustible y en servicios aeroportuarios”.

Fuente: El Universal


Juan Carlos Machorro

Socio

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