Lo rescatable del año

Entre las muchas lecciones que nos está dejando la pandemia, además de una crisis económica y diversos despropósitos legislativos, es el creciente interés por promover y defender el ejercicio y el Estado de Derecho.

Iniciamos el 2021 en un ambiente de presiones que orillaron a huelgas que no se veían desde hace varios años. La prensa siguió con puntualidad estos hechos a fin de que se vigilara el respeto a las vías legales para la solución de dichas controversias. Por otro lado, el compromiso de México ante el T-MEC nos llevó a reducir el rezago histórico de los salarios mínimos.

Al mismo tiempo, revisamos las aristas peligrosas de las iniciativas a la reforma a la Ley del Banco de México, que establecían bases legales para el lavado de dinero y ponían en riesgo su autonomía y, con ella, la estabilidad financiera del país.

Del lado empresarial, vimos llegar un escenario de fusiones y adquisiciones que inyectaron divisas a la economía mexicana. Asistimos a diversos foros para combatir estigmas que evitan el desarrollo de industrias prometedoras, como la del cannabis, que ha enfrentado iniciativas tardías, defectuosas y confusas de reglamentación.

Nuestros laboralistas han estado muy ocupados en el análisis de iniciativas y asesoría a las industrias clave. La ley que ahora prohíbe el insourcing y el outsourcing en México se fue trazando a lo largo del año con mucha tensión. Los cambios frenaron las malas prácticas de algunas empresas, pero también terminó por eliminar algunas buenas prácticas y, con ello, restó competitividad al país en el peor momento.

Tampoco tardarían en salir a la luz pública las reestructuraciones, concursos mercantiles y quiebras de empresas. Aclaramos a la sociedad productiva que la ley mexicana de concursos mercantiles es una estrategia que protege a las empresas, como en otras partes del mundo. Su propósito es la sobrevivencia de las empresas, conservar la mayor parte de los empleados y la plantilla de proveedores, y que surja una nueva relación con los acreedores. Las empresas más grandes del mundo han acudido a estos recursos legales para cambiar de piel y ahora son más sanas y fuertes. También señalamos a lo largo del año que se han aumentado dramáticamente los rechazos de los jueces a las solicitudes de concursos mercantiles, principalmente por falta de capacitación y recursos. Urgen tribunales especializados.

En 2021 era de esperarse que prevaleciera un ambiente de incumplimientos y controversias que saturaron a los tribunales, los que de por sí redujeron sus operaciones por las disposiciones sanitarias que obligó la pandemia. En ese punto hemos insistido mucho en divulgar el mensaje de que existen mecanismos alternativos de solución de controversias (MASC), los cuales son muy efectivos, expeditos y que brindan opciones para poner las controversias en manos de expertos de la industria correspondiente. Son efectivos incluso para actuar al primer brote de conflicto entre empresas y así evitan que los casos crezcan y se empantanen en prolongados procesos en los que se pierde tiempo y muchísimo dinero.


Jorge León Orantes

Socio y Presidente de Santamarina + Steta

jleon@s-s.mx