México puede quedar aislado, sin inversiones y empleos, y con una próxima recesión económica si sale del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Tras preguntar ayer al presidente Andrés Manuel López Obrador en torno a si piensa salir del tratado por la controversia de Estados Unidos y Canadá en el tema energético, el mandatario respondió que, aunque sean los principales socios comerciales de México, no aceptará ceder en la soberanía nacional.

“Aun tratándose del mercado más importante del mundo (Estados Unidos), si tener acceso a ese mercado nos implica ceder soberanía, no lo aceptamos. No vamos a entregar nuestra independencia a ningún gobierno extranjero. Además no tienen razón”, aseguró el Presidente.

Al respecto, el expresidente del Órgano de Apelaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ricardo Ramírez Hernández, dijo que México ha resultado ser el mayor beneficiado del T-MEC.

“La denuncia del T-MEC debe pensarse dos veces. México es el mayor beneficiado con el T-MEC ya que establece reglas claras para el intercambio. Sin el T-MEC, regresamos a la ley de la jungla, pues no olvidemos que el mecanismo de la OMC es inoperante”, explicó el también socio fundador de RRH Consultores.

En entrevista con EL UNIVERSAL, comentó que en el capítulo 34 del T-MEC señala que, si una parte pretende salir del tratado, debe presentar “una notificación por escrito de denuncia a las otras partes. Una denuncia surtirá efecto seis meses después de que una parte presente la notificación por escrito a las otras”.

Por su parte, el socio a cargo del área transaccional de Santamarina y Steta, Juan Carlos Machorro, opinó que, tomando en cuenta la relación e interconexión de las economías, es sumamente complicado abandonar el tratado, “porque las cadenas de valor están interconectadas entre los países socios del tratado”.

Desde su punto de vista, lo más seguro es que México pierda un panel y se le retiren beneficios, que nos apliquen aranceles en los sectores que más nos duelan, como autopartes, manufacturas y productos agropecuarios.

De suceder lo anterior, “lo que puede ocurrir es que el Presidente se atrinchere todavía más, se envuelva en la bandera antiyanqui, pro soberanía, pro propiedad del petróleo; aunque esto no trastoca la soberanía ni la propiedad del petróleo”, indicó.

Si nos salimos del tratado, “seremos soberanos tontos, porque nos vamos a quedar aislados, sin inversiones, sin empleo y con una recesión económica que ya anunció Moodys… y con un país empobrecido”, dijo Machorro.

Explicó que, de acuerdo con el T-MEC, el país no puede modificar la apertura del sector energético si es para cerrarlo, ni adoptar medidas discriminatorias contra estadounidenses y canadienses para apoyar a Pemex o CFE.

“Pero parece ser que el Presidente o no acaba de entender, no le han explicado o no quiere entender que, no obstante lo que diga el capítulo 8, el sector de energía sí está protegido. Está amparado por el tratado en forma transversal en materia de Comercio Transfronterizo de Servicios, Inversiones, Trato Nacional, Trato de Nación Más Favorecida y Empresas Propiedad del Estado”, expuso.

Para Machorro, el negociador del equipo de transición de AMLO en la negociación del T-MEC, Jesús Seade, “le dio atole con el dedo [al Presidente] y lo que puso en el capítulo 8 no sirve para nada”.

Fuente: El Universal

Juan Carlos Machorro

Socio

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